Bracitos de Ternura

Cada hombre nace con un propósito a cumplir mientras este vivo. Puede ser el de dirigir una nación, gobernar un reino, sitiar una ciudad, alcanzar lo inalcanzable o simplemente contemplar en silencio lo que sucede en derredor. Y sin embargo en esa lucha constante de egos, de reinos y de intereses en los cuales me forjé y fui uno más, tropecé de golpe con el amor. Ese amor inexplicable que sólo puede y merece ser vivido, sin condiciones, sin prejuicios ni orgullos, sin barreras ni ataduras, sin un sentir patriota ni un lazo a lo ajeno, simplemente como un regalo inmerecido de vida, y que hoy vivo.

Cierro los ojos y vivo la impaciencia de ese tenso pero esperanzador momento en que supe que vendrías, no sabia tu nombre, sexo, ni tu sonrisa. Sin saber lo que aun pasaba, en mi mente ya existía la extraña sensación de concebir vida, como una especie de dios con amor incondicional hacia lo que vendría de mi propio ser. Quizás aun falte mucho para que lo entiendas, pero me enamoré de ti, creí amar muchas veces, y con locura incluida, pero aun no logro describir lo que es este amor sincero y puro hacia ti, tan solo son días y meses, pero me hace sentir la responsabilidad de algo propio, eterno y sincero.

A tu llegada, fue un momento divino, como una revelación apareciste, tus manitas, pequeñas y delicadas tocaron mi corazón con amor eterno. Tus ojitos pequeños, chinitos y tiernos hicieron contacto con mis coincidentes chinitos ojos; no resistí, llevaste a mi ser a un nirvana, un momento tan profundo e intenso, que recuerdo como mirabas el cielo, como si aprobaras el divino momento que nos unió.

De todas mis desiciones, erradas y certeras, tu rompiste mis paradigmas, me enseñaste a acurrucarte y dejarme querer con esos bracitos de ternura que me envolvían, me hiciste fuerte, y me distes el valor para luchar por ti, de saber que eres el motor de mi vida, y que todo desde hoy en adelante gira en torno a ti. Aun que no lo creas, el egoísmo de una persona terca y testaruda, unos pequeños bracitos tiernos cambiaron el corazón. La dureza del alma, se derrite con tu mirada.

No entiendo porque suceden las cosas, debes pensar que mi ausencia es voluntaria, y si bien lo fue en un principio, fue por ti, por querer que esos bracitos tiernos tuvieran un feliz pasar, y un orgullo permanente por lo que soñaba para ti. No soy perfecto, lo sabes, pero sí soy un soñador que lucha y vive por lo que cree.

Tu eres mi todo y creo en ti…

 

©FromBakerStreet. 
Twitter: @FromBakerSt

Un comentario en “Bracitos de Ternura

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s