Flor (Poema)

¿Una Flor?, cierra los ojos y te cuento…

Una flor es quién con sus pétalos seduce,
Una flor es quién con su mirada atrapa,
Una flor es quién besa a lo lejos,
Una flor es quién con su aroma me mata.

Saco uno a uno tus pétalos de seducción,
Y desnuda como te veo puedo entrar en esa extraña pasión,
Contemplando tu silueta, fina y elegante,
De perfecta armonía, lozana y sincera,
Como si se tratase de aquel primaveral paisaje que nos enamoró.
Susurrarte al oído, y embriagarnos de amor,
Con la eterna consigna de nuestra sincera unión,
Como en los perfectos abriles olvidados, de otoñales canciones,
De senderos perdidos, donde cada mano tiernamente encontró a las tuyas,
Al compás de tus suaves y delicados pétalos, que solo reflejaban tu belleza.

No vislumbro entre tus pensamientos, al percibir estas honestas palabras,
Ni logro comprender en cada latido lo que tu corazón me habla.
Sólo tengo en mis brazos aquel imperioso deseo de abrigarte,
De abrazarte como por vez primera, como si aquel intenso abril renaciera.
No soy aquel artista que mencioné, ni tampoco el trovador que deseo ser,
Tan solo digo lo que siento, lo que me nace en este perdido corazón,
Que solo logra reflejar tú belleza, como si fuera magna canción.

¿Extrañarte?, ¡sí! y mucho, y con extraña sensación,
Me apasionan tus sentidos, las palabras tiernas de tu voz.
Tus ojos profundos e intensos que me miran el alma,
Escudriñan mis emociones como cristales al alba.
Me atrapan, me pierden y me hundo en tu mirada,
Nadando en la sinceridad de tus ojos,
En la fascinación de tu mirada.

Tu boca roja, fruto prohibido que en mi éxtasis me desarma,
Dulce elixir de vida que bebo en tus labios cada mañana,
Del siempre al infinito en cada uno de tus besos,
Donde permanezco vivo y en silencio.

Tu aroma, ¡qué decir de tu aroma!,
Única e irresistible como aquel preciado jardín de rosas
Que cautiva mi mente y la hace prisionera de aquella hermosura,
Cuyos fragantes pétalos alborotan mis juveniles hormonas,
De aquel paso a paso que recorren tu cintura.

Déjame tocar tus pétalos de mujer,
Déjame besar tu sincero amor,
Déjame sentirte libre en mi piel,
Déjame entrar en tu corazón.

Eres aquella flor bella, radiante de máximo fulgor,
Tan solo quisiera cuidarte, en la eternidad de mi corazón.

©FromBakerStreet
Twitter: @FromBakerSt

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